MISA GNÓSTICA
Sobre la mesa se pondrán las copas,
el pan y el vino. Se encenderán siete luces o bujías de cera, y se verificará
el ritual. La Unción comenzará con estas palabras:
"Me acerco al Altar de Dios,
que edifica la mente y enciende el esplendor de una eterna juventud".
Sube las gradas acercándose al Altar
y se vuelve nuevamente a los fieles, diciendo:
Crestos sea con vosotros.
(Acólito): Él ilumine tu espíritu.
Vuelto
hacia el altar:
Ven, oh Santa palabra.
Ven, oh nombre sagrado de la fuerza
Crestos.
Ven, oh energía sublime.
Ven, oh misericordia divina.
Ven, oh suprema seidad del altísimo.
Se vuelve el Sacerdote y describe una cruz sobre la frente, otra
sobre el pecho, y finalmente, un círculo de izquierda a derecha comenzando en
el centro de la frente, siguiendo por el hombro izquierdo y región del corazón
para volver por el hombro derecho a ser cerrado en el mismo lugar de comienzo:
Exclama:
Crestos sea con vosotros.
(Acólito): Él ilumine tu espíritu.
De cara al Altar:
Ven tú, que descubres el Velo del
misterio.
Ven tú, madre de loe siete centros
que descansas en la armonía de la octava.
Ven tú, que eras antes que fueran
los cinco sentidos.
Espíritu, mente, sentimiento y
razón, deja que participemos de tu santa gracia, nosotros los nacidos más
tarde.
Ven Santo Aliento inmaculado, sopla
y purifica mis glándulas internas donde él ritmo de mi vida existe.
Ven, y encamina mi corazón
desorientado para que los puros sentimientos míos broten de esa Santa fuente.
Vuelto hacia los fieles:
Crestos sea con vosotros.
(Acólito): Él ilumine tu espíritu.
Escuchad Gran Seidad, Padre de todo
lo creado, Luz divina. Tú redentor nuestro, perdona, cuantos errores hemos
cometido y los de aquellos que nos escuchan visible e invisiblemente para que
podamos todos participar del reino de la justicia y de estar contigo en las
inmensidades de la luz. Bendice y da poder a todos cuantos nos siguen, pues
cumplen la ley.
Escuchad oh Ángeles...
Ayudadme Padre de todo lo creado.
Causa infinita de todo lo creado y dad vida a este tu pueblo. A cuantos nos
siguen asístelos, y presta a todos el apoyo necesario en todas las ocasiones de
la vida para que se hagan merecedores de tu Santa Gracia.
Nosotros conocemos tu poder y yo te
conjuro: VEN. VEN. VEN.
Perdona tú todos nuestros errores.
Alivia todos nuestros males. Danos una señal aquí mismo en este sacrificio o en
los días venideros.
El Sacerdote avanza un paso y dice:
Escucho vuestro testimonio.
Viene una pausa durante la cual, en alta voz los beneficiados o
curados relatan sus experiencias en frases sencillas; después de haber
escuchado a todos, el Sacerdote se coloca otra vez en el Altar y dice:
Alegraos, nuestros errores están
perdonados, el poder supremo esta con nosotros.
(Todos responden): AMEN, AMEN, AMEN.
Esta plática se puede intercalar después
de la prédica cuando hay fiesta mayor.
Suplico a los Hermanos que reciben
estos rituales, hagan todas las copias que puedan y las envíen a los demás
Hermanos, advirtiéndoles el poder mágico que reside en esto y que es la misma
original y primera usada por los Gnósticos en la época de la existencia
material de Jesús de Nazaret en la tierra.
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